
- Conversión. La experiencia de San Pablo puede ser el modelo de toda auténtica conversión cristiana. Convertirse significa, también para cada uno de nosotros, creer que Jesús "se ha entregado a sí mismo por mí", muriendo en la cruz y, resucitado, vive conmigo y en mí. (Benedicto XVI). (16/05/2009)
- Conversión. Del ADN a Dios: la conversión de Antony Flew. Flew subraya que sus puntos de vista se sustentan en la razón, no en la fe. Sin embargo ahora se muestra más abierto a los argumentos en favor de Dios de las religiones reveladas. "Lo que creo que el ADN ha demostrado, debido a la increíble complejidad de los mecanismos que son necesarios para generar vida, es que tiene que haber participado una inteligencia superior en el funcionamiento unitario de elementos extraordinariamente diferentes entre sí". (16/05/2009)
- Conversión. "He vuelto a la fe gracias al ejemplo de la gente que conozco. No son famosos ni santos, pero se han portado como amigos y han afrontado la vida y la muerte con la luz de la Resurrección". (A. N. Wilson, novelista, biógrafo y articulista de renombre en la prensa británica). (16/05/2009)
- La conversión del corazón: en el interior del hombre pueden anidar malas intenciones, perversidades, que llevan a malas acciones contra el prójimo y contaminan al hombre. El pecado nace de la intimidad del hombre, de su corazón perverso. El saneamiento del corazón es toda la obra de nuestra vida. Para que las cosas cambien, tienen que cambiar los sentimientos, el corazón tiene que liberarse. Hemos de cultivar la interioridad del hombre. El corazón, como sede de los pensamientos y de los deseos, representa la facultad espiritual del hombre, en la que se toman las decisiones relativas a la actividad exterior. (31/08/2009)
- La conversión de San Pablo no fue consecuencia de una reflexión propia, sino del encuentro con Cristo resucitado que es el fundamento de su apostolado y de su nueva vida. El encuentro con Cristo es la única explicación de lo que sucedió: murió una existencia suya y nació otra nueva con Cristo Resucitado. Nosotros somos cristianos si encontramos a Cristo. (10/10/2009)
- Sobre la conversión. Un libro al alcance de cualquier católico con ciertos conocimientos de Historia y un mínimo de confianza en la razón; esto es, con capacidad para superar el tan asombrosamente extendido miedo a aplicar el sentido común. (3/11/2009)
- Domingo 24 del Tiempo ordinario, Ciclo C (2010). La parábola del padre misericordioso o del hijo pródigo. El drama de la libertad mal utilizada. Una sociedad que convierte en bagatela la responsabilidad, la ley y la conciencia, hace tambalear los fundamentos de la vida humana. Las vidas rotas, los amores traicionados, las miserias culpables. La conversión y la misericordia de Dios. (11/09/2010)
- Domingo 31 del tiempo ordinario Año C (2010). El encuentro entre Jesús y Zaqueo, recaudador de impuestos. En ese encuentro tiene una parte importante la curiosidad de Zaqueo por conocerlo, y cambió su vida, fue como volver a nacer. (30/10/2010)
- Domingo 31 del tiempo ordinario año C (2010). Zaqueo: pasos y características de la conversión. Una curiosidad que provoca una búsqueda y un encuentro con Jesús que cambian sustancialmente la existencia. Es como un nuevo nacimiento. (30/10/2010)
- La conversión de Newman. Cultura y conciencia. Objetividad y subjetividad. (29/12/2010)
- Domingo 3º del Tiempo ordinario (2011). Jesús es presentado en el evangelio - haciendo una alusión al libro de Isaías:"el pueblo vio una luz grande" - como luz que saca de las sombras y tinieblas, y llama a la conversión para que se instaure el Reino de Dios en cada uno de nosotros: "Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos". El Reino de los Cielos es el Reino de Dios presente en Jesús, que cumple plenamente la voluntad del Padre. Por tanto, convertirse significa acercarse y encontrar a Jesús mismo. La primera acción de Jesús fue llamar a dos pescadores para que le siguieran: es la llamada, es la vocación. (19/01/2011)
- Domingo 3º del tiempo ordinario, Ciclo B (2012). La conversión en el Catecismo de la Iglesia Católica. El Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. El Catecismo de la Iglesia Católica podrá ser en este Año un verdadero instrumento de apoyo a la fe, especialmente para quienes se preocupan por la formación de los cristianos, tan importante en nuestro contexto cultural. (21/01/2012)
- Domingo 3º del tiempo ordinario, Ciclo B (2012). La palabra clave de este domingo es la conversión. El Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. Algunos de los números del Catecismo de la Iglesia Católica sobre la conversión. (21/01/2012)
