
El ser humano no nace terminado. Trae consigo una posibilidad: llegar a ser plenamente hombre y asemejarse a Dios.
El Bautismo es el comienzo de ese camino. La comunidad acoge, cuida y acompaña esa vida que viene de la Fuente, ayudándola a crecer en la fe y en humanidad.
Es necesario acudir personalmente al despacho parroquial.
Allí se realizará la preinscripción, se fijará la fecha y se entregará la hoja de solicitud.
También se indicará la preparación para padres y padrinos.