Capítulo

4

Diferencias entre los dones y las virtudes infusas

Aunque ambos son hábitos sobrenaturales infundidos por el Espíritu Santo, se distinguen fundamentalmente por su motor ysu modo de obrar:

¿Quién mueve?

En las virtudes, la persona decide cuándo y cómo actuar bajo la ayuda de una gracia actual ordinaria.

En los dones, el Espíritu Santo actúa como única causa principal. La persona actúa como medio que secunda dócilmente la moción divina.

¿Cómo se actúa?

Las virtudes actúan al modo humano. Es decir, proceden de forma discursiva, lenta y razonada, adaptándose a la psicología limitada de la persona.

Los dones actúan al modo divino o sobrehumano. El alma por una especie de instinto divino o connaturalidad, obra con una rapidez y seguridad superiores a la razón.

La relación entre ellos

Los dones son necesarios porque las virtudes infusas, al recibirse en una naturaleza humana imperfecta, se "degradan" y actúan con torpeza. El don perfecciona a la virtud: le proporciona la "atmósfera divina" necesaria para que la virtud alcance su pleno desarrollo y heroísmo. Por ejemplo, el don de sabiduría lleva la caridad a su mayor perfección.

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