
- Las bienaventuranzas. Domingo 6º del tiempo ordinario. Año C. La pobreza de espíritu. El evangelista propone a nuestra atención más que una condición social de pobreza, una actitud que es propia de quien confía exclusivamente en Dios. Acogen el reino de Dios, sobre todo, quienes tienen un corazón libre y disponible. Pobre es quien confía en el Señor, quien no busca la seguridad en sí mismo. Dichoso/Bienaventurado el hombre que ha puesto su confianza en el Señor. (6/02/2010)
- Las bienaventuranzas. La compañía de Dios en el sufrimiento. 5 testimonios. Cuando tú lo pasas mal, Yo te llevo en brazos. Dios estaba ahí, conmigo. El dolor, un camino hacia dios. Si Tú lo quieres, yo lo quiero. O echas mano de Él, o no te queda nada. El sentido del silencio de Dios. (16/07/2010)
- 4º Domingo del Tiempo Ordinario (2011). Las Bienaventuranzas. Bienaventurados los pobres de espíritu. Pobre es quien confía en el Señor, quien no busca la seguridad en sí mismo. Se complace en la Ley del Señor y medita en ella noche y día. Esta bienaventuranza de ningún modo puede convertirse en justificación de la pobreza que es fruto de la injusticia de los hombres y que, por tanto, no es querida por Dios, y contra la que hemos de luchar. A la cultura del tener hay que contraponer la cultura de la libertad interior, creando las condiciones para la justicia social. (26/01/2011)
