
- La vigilancia es una responsabilidad de los cristianos para prevenir el mal
- Domingo 33 del tiempo ordinario, ciclo B. La escatología. El fiel cristiano espera la venida del Señor - no el fin del mundo - vigilando y trabajando, y viviendo y santificando el tiempo presente con intensidad y serenidad. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo y están en contradicción con el honor y el respeto, que debemos solamente a Dios. (14/11/2009)
- En la liturgia de este domingo (33 del tiempo ordinario), el Señor nos dirige, especialmente, una palabra: "Velad". Esta exhortación plasme nuestra vida desde sus fundamentos. Nos permita vivir en la medida plena de la dignidad del hombre, es decir, en la libertad madura. Dé a la vida de cada uno de nosotros esa dimensión espléndida, cuya fuente es Cristo. Es la prueba de la madurez de la conciencia. Es la manifestación de la responsabilidad para consigo y para con los otros. (14/11/2009)
- Domingo 19 del Tiempo ordinario, Ciclo C (2010). El Señor nos habla de la vigilancia en la vida cristiana con tres parábolas: la del dueño de la casa que vuelve de una boda y encuentra a sus siervos esperándole; la del ladrón que llega de sorpresa a la casa y perfora los muros de la misma; la del administrador fiel. Y explica, con diversas imágenes, lo que es estar vigilantes para reconocerle cuando se presenta en nuestras vidas. (13/08/2010)
- Domingo 33 del tiempo ordinario, Ciclo C (2010). Acerca del día del Señor. Lo importante no es saber el cómo o cuándo vendrá. Hay que huir de las curiosidades: "oímos que hay algunos que andan ociosos entre vosotros sin hacer nada pero curioseándolo todo" (2ª Lectura).Lo importante es estar siempre preparados para el "día del Señor", vivir cada día como si fuera el último día de nuestra vida en la tierra. El Señor pide que despertemos nuestras conciencias: "Mirad, no os dejéis engañar". El desierto interior de la conciencia dormida. (13/11/2010)
- Domingo 23 del Tiempo Ordinario, Ciclo A. (2011). La vigilancia en la vida cristiana. La vocación de profeta: no es un adivino, un vago o un embustero, sino alguien que, por vocación de Dios, vigila, es el centinela que está atento a la palabra de Dios para darla a conocer a los demás, iluminando los acontecimientos de la historia. El apoyo recíproco entre los discípulos del Señor para vivir la fe: no se puede seguir a Jesús en solitario. La corrección fraterna. (2/09/2011)
- Domingo 32 del Tiempo Ordinaio Año A. (2011). La parábola de las vígenes necias. La vigilancia en la vida cristiana. En el tiempo de nuestra peregrinación en esta tierra, hemos de preparar la venida del Señor: "Por tanto velad porque no sabéis ni el día ni la hora". El deber de santificar el tiempo presente. Vigilar no es vivir con ansiedad, significa obrar, en todos los momentos, conforme a la voluntad de Dios. Verdaderamente es breve la duración de nuestro paso por la tierra, es corto nuestro tiempo para amar. (5/11/2011)
