
- El domingo y la Misa. Sin reunirnos en asamblea el domingo para celebrar la Eucaristía no podemos vivir. Nos faltarían las fuerzas para afrontar las dificultades diarias y no sucumbir (26-08-2008)
- En la fiesta del Corpus Christi el pueblo de Dios se congrega en torno al tesoro más valioso que heredó de Cristo, el sacramento de su misma presencia, y lo alaba, lo canta, lo lleva en procesión por las calles de la ciudad (26-08-2008)
- El sacrificio de la Cruz se perpetúa en los siglos. Cuando la Iglesia celebra la eucaristía se realiza la obra de nuestra salvación (26/08/2008)
- Tres aspectos de la Eucaristía: A. sacrificio, B. comunión, C. presencia (3/09/2008)
- La Eucaristía es al mismo tiempo Sacramento-Sacrificio, Sacramento-Comunión y Sacramento-Presencia (3/09/2008)
- El relato de la Institución de la Eucaristía (1). "Tomó pan en sus santas y venerables manos". Tenemos el encargo de hacer lo que Él ha hecho: pidamos los sacerdotes al Señor que también nuestras manos sirvan cada vez más para llevar la salvación, para llevar la bendición, para hacer presente su bondad. (Benedicto XVI). (21/04/2009)
- El relato de la Institución de la Eucaristía (2): "Elevando los ojos al cielo, hacia ti, Dios Padre …". Queremos pedir sobre todo que tengamos ojos que vean todo lo que es verdadero, luminoso y bueno, para que seamos capaces de ver la presencia de Dios en el mundo. Pidamos, para que miremos el mundo con ojos de amor, con los ojos de Jesús, reconociendo así a los hermanos y las hermanas que nos necesitan, que están esperando nuestra palabra y nuestra acción. "Elevando los ojos al cielo, hacia ti, Dios, Padre suyo todopoderoso". El Señor nos enseña a levantar los ojos y sobre todo el corazón. (Benedicto XVI) (21/04/2009)
- El relato de la Institución de la Eucaristía (3): "lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo… ". El Señor parte el pan y lo da a los discípulos. Es un gesto de amor, de comunión en el que reconocemos el misterio del grano de trigo que muere y da fruto. Es compartir, unir: así se crea comunión. Él se da a sí mismo, que es el verdadero "pan para la vida del mundo" (cf. Jn 6, 51). El alimento que el hombre necesita en lo más hondo es la comunión con Dios mismo. (Benedicto XVI). (21/04/2009)
- El relato de la Institución de la Eucaristía (4): "acabada la cena, tomó este cáliz glorioso y lo dio a sus discípulos diciendo… ". Después del pan, Jesús toma el cáliz de vino. "Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos;… y mi copa rebosa". La Eucaristía es una fiesta de boda, El Señor nos prepara la mesa en medio de las amenazas de este mundo, y nos da el cáliz glorioso, el cáliz de la gran alegría, de la fiesta verdadera que todos anhelamos, el cáliz rebosante del vino de su amor. La Eucaristía es una fiesta solemne de boda escondida bajo la expresión "la nueva Alianza sellada con mi sangre". (Benedicto XVI). (21/04/2009)
- El Cuerpo y la Sangre de Cristo. Jesucristo es el único mediador entre Dios y su pueblo. Entrega su vida por nosotros. Nuestra participación en la Eucaristía: pedimos al Señor que nos transforme en "ofrenda permanente" a Dios y a los demás. (11/06/2009)
- Eucaristía y Palabra de Dios. El milagro de la multiplicación de los panes. Un obtuso malentendido de la misión de Jesús por parte de los que fueron testigos de este milagro: "No sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor" . En el camino de nuestra vida necesitamos el alimento cotidiano del Pan de Vida: el Pan eucarístico y el Pan de la Palabra de Dios. (6/08/2009)
- Corpus Christi (2007). Una fiesta para reafirmar la fe en Jesucristo vivo y realmente presente en la Eucaristía. Lo que los Apóstoles recibieron en la intimidad de la última Cena estaba destinado a todos, al mundo entero. La Eucaristía es el alimento indispensable para atravesar el desierto de este mundo. En la procesión llevamos idealmente al Señor Jesús por todas las calles de la ciudad, para sumergirlo en la cotidianeidad de nuestra vida. (5/06/2010)
- Corpus Christi (2008). Tres actitudes que deben ser expresión de nuestra fe y de nuestra vida. Reunirnos en la presencia del Señor, caminar con Él y arrodillarnos antes su presencia. (5/06/2010)
- Eucaristía. La presencia real de Jesús en la Eucaristía. Está muy extendido el latiguillo de que, para hablar con Dios, no hace falta ir a la iglesia o estar ante el sagrario. La afirmación no es falsa, sin embargo, no pocas veces sirve de parapeto a quienes no ven clara la presencia real de Jesús en la Eucaristía. La diferencia entre orar ante Cristo Eucaristía o no hacerlo, podría asemejarse a la que hay entre hablar con un amigo cara a cara, o hacerlo por teléfono. Santa Maravillas de Jesús lo experimentó en su propia vida y así lo dejó escrito. (7/05/2011)
- Domingo 5º de Pascua, Ciclo A (2011). El verdadero culto a Dios. Por el bautismo y por la unción del Espíritu Santo, los discípulos de Cristo somos llamados a ofrecer nuestras vidas como hostia viva, santa y grata a Dios. Los laicos: todas sus obras, proyectos, vida familiar, trabajo cotidiano, descanso, molestias de la vida… si se realizan en el Espíritu, se convierten en "hostias espirituales, aceptables a Dios por Jesucristo" (1 Pedro 2,5), que ofrecerán a Dios Padre en la Eucaristía con la oblación del cuerpo del Señor. (21/05/2011)
- Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (2011). "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna" (Juan 6,54). "El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él" (Juan 6,56). La vida eterna es la comunión con Jesús. La Eucaristía es verdadero alimento. La conciencia de este hecho debería ser tan fuerte en la vida del creyente que, hoy también, pueda afirmar lo mismo que los primeros cristianos: "sin el domingo no podemos vivir"; si se cree verdaderamente en la presencia de Jesús en la Eucaristía, participar en la comunión eucarística no representa una obligación sino una necesidad. "Sin el domingo no podemos vivir". (23/06/2011)
- Domingo 18 del Tiempo Ordinario, Año A (31 de julio de 2011). El milagro de la multiplicación de los panes. La imagen del "pan" en la vida cristiana. El alimento físico y espiritual. La Palabra de Dios y la Eucaristía, son alimentos que nos da Dios. (30/07/2011)
- La Eucaristía sostiene y transforma toda la vida cotidiana, nos arranca de nuestro individualismo. (2011). Nutrirse de Cristo es el camino para no permanecer ajenos o indiferentes ante la suerte de los hermanos, sino entrar en la misma lógica de amor y de donación del sacrificio de la cruz. Lleva al redescubrimiento de la gratuidad, de la centralidad de las relaciones, a partir de la familia, con particular atención en aliviar las heridas de aquellas desintegradas. No hay nada auténticamente humano que no encuentre en la Eucaristía la forma adecuada para ser vivido en plenitud. (22/10/2011)
