
- ¿Cómo da a conocer Dios su rostro?
- La Trinidad. Cada vez que hacemos la señal de cruz pronunciamos el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Se quiere manifestar que lo que se hace - el principio de un trabajo, el principio del día, antes de las comidas, cuando se emprende un viaje, etcétera -, o lo que se recibe - los sacramentos, por ejemplo -, se hace o se recibe "en el nombre de", es decir "por la autoridad", o "por el poder" o "por gracia", del Padre que nos creó, del Hijo que nos ha redimido, y del Espíritu Santo que nos santifica. El hombre es admitido al interior de la vida divina. (5/06/2009)
- Fiesta de la Trinidad (2010). 'Os he llamado amigos porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer' (Juan 15, 15). En esta afirmación de Jesús se encierra el mensaje del cuarto evangelio: Cristo ha venido a darnos a conocer todo lo que sabe del Padre. Como hijo de Dios, ha venido a revelarnos, a través de sus palabras y obras, al Padre que está en los cielos. Por eso puede decir: 'Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre'". Por ello, nuestra amistad con Jesús nos puede ayudar para aproximarnos no sólo al misterio de Cristo, sino también a la realidad del misterio de la Trinidad. (29/05/2010)
- Fiesta de la Ss.ma Trinidad C 2010. Una referencia frecuente a la Trinidad es la invocación del santo nombre de Dios cuando hacemos la señal del cristiano, la señal de la Santa Cruz: en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Queremos manifestar que lo que hacemos (al principio del día, al emprender un viaje, etc.), o lo que recibimos (los sacramentos), lo hacemos o recibimos "en el nombre de", es decir "por la autoridad de", o "por el poder de" o "por gracia de ", del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. (29/05/2010)
- Solemnidad de la Santísima Trinidad (2008). Homilía. La fiesta de hoy nos invita a contemplar a Dios, no para alejarnos del mundo y de sus problemas, sino para conocerlo y recibir las indicaciones fundamentales para nuestra vida. Del nombre de Dios depende nuestra historia, de la luz de su rostro depende nuestro camino. La revelación del nombre de Dios: Dios es vida que quiere comunicarse, es apertura, relación. Palabras como "misericordioso", "compasivo", nos hablan de alguien que se ofrece, que quiere dar y perdonar, que desea entablar un vínculo firme y duradero. Un signo en medio de los diversos problemas humanos y sociales: Dios Amor, cuyo nombre está impreso en el ser profundo de toda persona y en toda experiencia de auténtica sociabilidad y solidaridad. (18/06/2011)
